En el instante en que el vértigo vierte el cemento sobre tus pies es cuando saltas.
Y entonces vuelas. Y desde tan alto no se ven las grietas. Al final van a quedar atrás, como quedan todas, en la pared del pasado que el viento moldeará a su antojo.
Entrar con aplomo en el vuelo del presente hacia un futuro que no existe es el único modo de soportar el peso de los sueños.
No, no son ligeros.
Qué suerte ser de espalda ancha y brazo fuerte.

Más del blog

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.